lunes, 14 de junio de 2021

Mi PLE investigador

 

Las redes sociales llevan ya años irrumpiendo con fuerza en nuestro día a día. Desde viajes, celebraciones, eventos, comidas hasta las actividades más cotidianas de nuestro día a día. Todo es susceptible de ser compartido.

Así pues, ¿por qué no utilizar estos inabarcables canales de comunicación para dar a conocer nuestro trabajo? Como investigadores, sabemos bien que la publicidad de nuestros avances es imprescindible para su reconocimiento y puesta en práctica. Las redes sociales son un buen aliado para ello.

A estos efectos, podemos servirnos de las habituales Twitter e Instagram, que nos permiten compartir los resultados de nuestro trabajo con un amplio público, no estando dirigidas única y exclusivamente a colegas investigadores, lo que facilita hacer extensivas nuestras publicaciones a un gran abanico de destinatarios.

No obstante, bien es cierto que cobran especial relevancia las redes sociales circunscritas al mundo investigador, como es el caso de ResearchGate, una red profesional para científicos e investigadores. A través de la misma podemos no sólo compartir nuestros avances, sino participar de los de otros. Con aplicativos tan interesantes como “questions” o incluso con la posibilidad de acceder a artículos completos de autores de nuestro ámbito de estudio, este canal de comunicación facilita el intercambio de conocimientos.

Personalmente, lo encuentro especialmente útil para contactar con investigadores cercanos a nuestro objeto de estudio, para así interoperar y poder acceder a sus publicaciones, ya sea descargándolas o bajo petición. Ello facilita la búsqueda de resultados sin necesidad de perder horas buceando por la ingente cantidad de información que proporciona hoy en día internet.

Igual utilidad presenta Google Scholar, aplicativo de Google que ofrece una forma rápida y fácil de localizar bibliografía y artículos académicos, con la seguridad de que los autores son especialistas en su ámbito de conocimiento. Sin duda, ello simplifica sobremanera la ardua labor de documentación que todo investigador ha de llevar a cabo.

Sendas aplicaciones son realmente útiles en un ámbito de investigación como lo es el Derecho eminentemente teórico, habida cuenta no es un campo en el que se haya de analizar datos extraídos a partir de un método de investigación inductivo, sino más bien deductivo, basado en el uso de fuentes de carácter legislativo, jurisprudencial y bibliográfico.

Por otro lado, puede plantearse la problemática de la cantidad de tiempo necesario en mantenernos informados acerca de las novedades publicadas en tantas redes sociales. Sin embargo, existen plataformas diseñadas para facilitar esta tarea. Tal es el caso de HootSuite, que permite unificar y coordinar nuestra actividad en Facebook, Twitter, LinkedIn y demás. Siendo, como ya se ha comentado, la comunicación de avances tarea imprescindible de todo investigador, a través de HootSuite podemos gestionar el uso de las redes para decidir en cuáles de ellas queremos compartir cada aspecto de nuestro trabajo, así como planificar y programar los tiempos en que efectuaremos tales comunicaciones.

Además, encuentro tremendamente útil poder ver, en una misma pantalla y de una vez, las publicaciones de las personas a quienes seguimos. Ello es así porque el campo del derecho requiere de una constante actualización y puesta al día, no siendo raro enterarnos de cambios legislativos y jurisprudenciales a través de las redes sociales.

Junto con ello, también es destacable el uso de Symbaloo, una plataforma para organizar las páginas web de mayor consulta a través de botones de opción. Con ello, podremos diseñar nuestro propio escritorio virtual, teniendo un rápido acceso a las redes y servicios que consultemos con mayor asiduidad.


 



En definitiva, considero que las aplicaciones reseñadas son herramientas útiles para la labor de divulgación que, día a día, ha de hacer todo investigador. Las redes sociales han entrado con fuerza para quedarse en todas las profesiones, y la científica no puede ser menos. Un investigador del s. XXI ha de ser a la fuerza un investigador 2.0. Todos tenemos que tratar de configurar nuestra identidad digital, pues a fin de cuentas, es nuestra carta de presentación y da buena muestra de lo implicados que estamos en la difusión del ámbito científico.

domingo, 13 de junio de 2021

Symbaloo

 


Symbaloo favorece la accesibilidad a los sitios web más utilizados, creando nuestro propio escritorio. 







Hootsuite: Gestiona tus redes sociales

 Hootsuite es una herramienta que permite una fácil y rápida gestión de nuestras redes sociales. 




A través de la misma podemos efectuar un seguimiento de los comentarios o la actividad de seguimiento, e incluso efectuar nuestras propias publicaciones. 



Más aun, el aplicativo permite programar la hora de publicación. 
















Trabajando con ResearchGate





ResearchGate es una red social caracterizada por pertenecer al ámbito exclusivo de la investigación universitaria. Pincha aquí para acceder a mi cuenta. 

Entre sus múltiples opciones, sin duda una de las más destacadas en la posibilidad de publicar los propios artículos, posters, papers o capítulos de libro. 



Dado que permite configurar búsquedas de información, es fácil obtener publicaciones relacionadas con nuestro tema de investigación, teniendo la confianza de que provienen del autor indicado. 


Además, facilita el intercambio de opiniones a través de la opción "questions", pudiendo incorporarse a debates ya iniciados o plantar temas nuevos.  





En fin, se presenta incluso como una herramienta de búsqueda de empleo, a través de su aplicativo "jobs", que ofrece información sobre puestos relacionados con nuestro ámbito de especialización. 




lunes, 7 de junio de 2021

¿Qué es el compliance?

 






El compliance  o programa de cumplimiento penal es un sistema de prevención del delito y cumplimiento normativo en el ámbito de las personas jurídicas. 

Desde la reforma del Código Penal en el año 2015, por la que se introdujo en nuestro ordenamiento jurídico el art. 31 bis, se dejó atrás el tradicional principio societas delinquere non potest para abarcarse la posibilidad de que las empresas puedan ser responsables penales de los delitos cometidos en el seno de su organización. Te recomiendo consultar la Guía sobre Compliance para tener una primera idea general del concepto del que hablamos.


Para más información, aquí dejo mis perfiles en ORCID, Google Scholar y About.me. 





Mi PLE investigador

  Las redes sociales llevan ya años irrumpiendo con fuerza en nuestro día a día. Desde viajes, celebraciones, eventos, comidas hasta las act...